jueves, 12 de diciembre de 2019

Irène Némirovsky - Nieve en otoño

NIEVE EN OTOÑO - IRÈNE NÉMIROVSKY
 





SINOPSIS

La anciana Tatiana Ivanovna ha dedicado toda su vida a servir a sus señores, los Karin, a quienes ha visto nacer y crecer en la mansión de Sujarevo, en las inmediaciones de Moscú. Cuando la familia se ve obligada a huir por la Revolución de Octubre, la fiel criada termina por reunirse con ellos en París, donde, a pesar de que los Karin han perdido su posición social y su fortuna, continúa a su servicio en el modesto apartamento en que residen. Supervivientes de un mundo perdido, los Karin y su sirvienta necesitarán olvidar para salir adelante, pero la vieja Tatiana nunca deja de soñar con su tierra natal, ni de sufrir para adaptarse a la vida en un lugar donde las primeras nieves no llegan hasta pasado el otoño.





El año pasado en el club de literatura y cine se leyó Suite francesa de esta autora, como no podía asistir por trabajo, también me salté la lectura a pesar de llevar años en mi lista de pendientes. Así que este es el primer libro o más bien relato que leo de la autora y no descarto en un futuro ponerme con el otro. Lo he leído para el club La cafetería de Audrey de Goodreads y cumple con el mismo requisito que ya cumplió en su día Desayuno en Tiffany's, o sea, que la acción transcurriese en otoño y aunque pasamos por varias estaciones, es verdad que el otoño tiene un peso muy importante en esta novela corta.

Esta es la tercera novela de la autora, publicada después de David Golder y El baile. Contaba con ventiocho años cuando escribió estas 96 páginas.

Nieve en otoño narra la historia de Tatiana Ivanovna, una anciana que lleva más de cincuenta años al servicio de los Karin. Ella ha cuidado al padre, ha asistido al inicio de la relación con la madre y seguidamente se ha ido ocupando de los hijos del matrimonio: Kiril, Yuri, Lulu y Andrei. No es de extrañar que considere a sus señores como su familia y eso la lleva a seguirles cuando tienen que huir a causa de la guerra, desplazándose primero a Odesa, luego a Constantinopla, Marsella y finalmente a París. En este periodo Rusia sufre primero a causa de la Primera Guerra Mundial (1914-1918), de hecho el libro empieza cuando Kiril y Yuri se preparan para irse al frente a luchar contra el ejército alemán, y después viene la Revolución de Octubre (1917). La familia Karin ve como su estatus no sirve de nada, la mayoría de familias acomodadas tienen que huir y ellos no son una excepción, conocerán de primera mano lo que es el hambre, el frío, el hacinamiento y verán como pasan de tener una legión de sirvientes a quedarse únicamente con la vieja Tatiana que tampoco parece tener ningún otro sitio al que ir pero tampoco puede hacer mucho por su edad y por la falta de niños pequeños de los que ocuparse. 
Y solo le quedará esperar a la nieve, no en su hogar sino en París, siendo esta espera una metáfora de su inadaptación. Ve como los jóvenes en seguida encuentran amigos con los que salir, parejas, a pesar de la falta de dinero logran hacerse con la ciudad. A los padres les cuenta un poco más pero poco a poco van saliendo, pasean, observan, viven en el nuevo país. Pero ella no, añora su casa, su hogar, el pasado, a su edad ya no quiere aprender una nueva lengua, conocer a nuevas personas o moverse por otro sitio y todo ello la va volviendo cada vez más taciturna, se encierra en si misma y parece ignorar todo lo que representa el presente.

Nieve en otoño no muestra solo la inadaptación de los personajes también supone el fin de un periodo y de una forma de vida, se han acabado las grandes fiestas pero también las grandes diferencias sociales, los zares, la servidumbre... todo ello acabará con la revolución, se quemaran las grandes mansiones y mataran a los señores que han quedado,

Los personajes se ven obligados a evolucionar a medida que avanza la novela. Los conocemos en un momento al que ya no podrán volver cuando era personas ricas, con un status social y luego tendrán que luchar por sobrevivir, imposible no evolucionar debido a ello. La autora refleja muy bien la inadaptación inicial, los sentimientos que les embargan debido a la difícil situación y como muchas veces prefieren no ver y no saber en lugar de enfrentarse a la realidad.

Es una novela que se lee muy rápidamente, ya os decía que no llega a las 100 páginas. Está dividad en nueve capítulos no muy largos. El estilo de la autora es sencillo, nada rebuscado y fácil de leer y después de leer un poco sobre su vida, encontramos bastantes similitudes con este relato: ella era la hija de uno de los banqueros más ricos de la Rusia zarista. La Revolución de Octubre les obligó a irse a París en 1919 y con veintiséis empezó a publicar, pero se lo prohibieron y acabó en Auschwitz en 1942, donde murió junto a su marido. 
Así pues cuando habla de la guerra o del exilio sabe muy bien que quiere trasmitir, que sentimientos puedo uno sentir.

Si no habéis leído nada de la autora, no es un mala opción con la que empezar ya que es breve pero una buena muestra de su estilo.

Este texto es una creación de Devoradora de libros y no está permitida su copia.

Este texto es una creación de Devoradora de libros y no está permitida su copi
VALORACIÓN:







1 comentario: