martes, 14 de diciembre de 2021

Shintaro Kago: Demencia 21

 






SINOPSIS  

Yukie Sakai es una joven alegre que cuida a personas mayores. Lo que parece rutina se convierte en una serie de aventuras surrealistas que ponen a prueba su ingenio. En uno de los relatos de este volumen ella asume la tarea de cuidar sola a tres ancianas, pero cada día aparecen más y más personas mayores, hasta que se hace el caos. Luego descubrirá que otro cliente con senilidad del que se hace cargo tiene poderes sobrenaturales que podrían provocar el fin del mundo y también tendrá que pelear contra unas dentaduras postizas empeñadas en controlar las mentes de los ancianos. Una serie de historias llenas de humor negro que a primera vista parecen ser solo entretenimiento, pero que tratan también problemáticas sociales, relacionados en esta ocasión, con la tercera edad.




A estas alturas creo que ya sabéis que Shintaro Kago es uno de mis mangakas favoritos junto a Junji Ito, este último en cuanto a terror se refiere, el primero en temática ero-guro, o sea, erótico grotesco.

No tenemos muchas obras de Kago traducidas al español, así que cuando vi que la editorial Ponent Mon había publicado Demencia 21 me alegré muchísimo, y más cuando detrás del primer tomo apareció un segundo y espero que mucho otros más.

La edición de la editorial es una pasada, un tomo de tamaño grande, con cubierta y con casi 300 páginas.
 


Dentro de Demencia 21 encontramos 17 historias cortas autoconclusivas protagonizadas por una asistenta domiciliaria llamada Yukie Sakai. Ella se ocupa de ancianos dependientes, en mayor o menor grado, y creedme, aunque podría parecer algo repetitivo no es así, todo lo contrario.
Cada historia supera a la anterior, todas tienen su qué.

Es una obra hasta cierto punto inclasificable: terror, humor, horror, grotesco... la base de cada historia puede ser el horror pero en todas ellas encontramos humor, ironía, sátira y eso las hace divertidas, surrealistas y nos deja con ganas de más, de seguir y de ir a por el segundo volumen justo al terminar ya el primero. 

A diferencia de sus mangas anteriores, o de lo que he leído yo hasta el momento, aquí no hay nada de temática gore ni especialmente sexual, sí en cambio hay una parte de crítica social que no recuerdo haberle visto tampoco en el pasado.
 
 Me encanta que el nexo común de cada historia sea esta asistenta domiciliaria, es una chica maravillosa que intenta hacer las cosas lo mejor que sabe, siempre feliz, siempre sonriendo y siempre dispuesta a ayudar.

La dulce Yukie será atacada por sus propias compañeras, estas se mueren de envidia porque es una buena profesional y la preferida de muchas familias, eso la convertirá en el blanco de maquiavélicas conspiraciones de las que logrará salir airosa de forma más o menos fácil.

Cada capítulo nos contará sus peripecias, arriesgadas, peligrosas y sobretodo, divertidas. Algunos personajes se repetirán a lo largo de los diferentes relatos e incluso pueden dar lugar a nuevas aventuras.

Eso hace que todo lo que le sucede sea aún peor, y podemos apreciar la gran creatividad del mangaka ya que tiene que inventar escenas diferentes, problemas diversos y creo que cada vez sus historias son más rocambolescas y extravagantes: una anciana con poderes, dentaduras postizas asesinas, ancianos que se van reproduciendo de un día para otro, autopistas diferentes para cada tipo de conductor...
 


A pesar de que la sociedad de la que habla el autor es la japonesa, no por ello veremos demasiadas diferencias con la sociedad occudental, muchas cosas se podrían aplicar a la nuestra: la exclusión social, considerar a los mayores como una carga, un problema para los hijxs y sus parejas, e incluso para los nietxs. A su manera Kago da visibilidad a estos problemas.

Os confieso que he tenido que limitar esta lectura a relato por día pues, en caso contrario, en un día habría terminado con todo el tomo, en dos como máximo. Y me sigo conteniendo para no empezar ya el segundo tomo, me he prometido empezarlo en 2022, eso sí, seguro que está entre mis primeras lecturas del año.
 

Respecto al apartado gráfico, Shintaro Kago cambina manga tradicional con otro tipo de ilustraciones más surrealistas, terroríficas y cómicas. Muchas veces los ancianos son casi una caricatura: desdentados, encorvados, llenos de arrugas.. su visión de la vejez está basada en los tópicos que se consideran a esa edad, y lo más divertido es que los ancianos que salen de lo establecido, deben cumplir con aquello esperado, ya sea para poder entrar en una residencia, recibir ayudas... en fin, no se puede ser un anciano sano, dinámico, activo, tienen que hacer lo que corresponde para su edad, quieran o no. 
 
Viñetas en blanco y negro excepto el dinal, donde encontramos una entrevista de Gary Groth al autor, ahí vemos algunas ilustraciones en color.  

Shintaro Kago sigue siendo un autor no apto para todo tipo de público, y eso que esta precisamente me parece una obra bastante asequible, más fácil de digerir para el gran público, así que, si queréis empezar con una obra algo más light para conocer a este autor, no es una mala elección y si os gusta, podéis entrar más a saco con su obra.

Para mí, recomendadísimo, no solo este volumen sino todos los que sigan. Poco más puedo añadir, si el autor y el género os llaman la atención, ¡Ya estáis tardando! 


VALORACIÓN:






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