miércoles, 22 de enero de 2020

Fragmentos: Las huellas imborrables

En la entrada de hoy os quiero dejar los fragmentos que más me han gustado del libro Las huellas imborrables de Camilla Läckberg:




#1

"- Sí, yo siempre he pensado que la gente que observa un orden tan estricto tiene algún problema. Seguro que tiene que ver con la falta de entrenamiento en el uso del orinal en la infancia, o algo por el estilo..."

#2

"-Yo debo decir que está siendo mucho más agradable y divertido de lo que jamás imaginé -declaró Patrik, aunque comprendió que acababa de decir una tontería en cuanto reparó en la mirada penetrante de Karin.
- Y Erica, ¿opina lo mismo? - preguntó en tono cortante. Patrik comprendía a qué se refería.
- No, la verdad es que no. O, al menos, no antes -precisó Patrik, que sintió un nudo en el estómago al recordar lo pálida y lo tristona que anduvo Erica durante los primeros meses de vida de Maja.
- Quizá se deba a que Erica se vio expulsada de la vida adulta y se quedaba en casa con Maja mientras tú acudías al trabajo todas las mañanas, ¿no?
- Pero yo la ayudaba en todo lo que podía -se defendió Patrik.
- La ayudabas, sí -puntualizó Karin adelantándose con el cochecito cuando llegaron al tramo más angosto de la calle que conducía a Badholmen-. Exite una diferencia asquerosamente abismal entre ser "el que ayuda" y ser el que carga con la responsabilidad última. No es tan sencillo averiguar cómo calmar a un bebé que llora inconsolable, cómo y cuándo tienen que comer y cómo entretenerse uno mismo y al bebé cinco días a la semana, como mínimo, por lo general sin otra compañía adulta. Es muy distinto ser el director ejecutivo de la Compañía Bebé, y no ser más que un peón que aguarda órdenes."

#3

“–El azar y el destino no tuvieron nada que ver con eso. Era lo bastante adulto y estaba lo bastante informado como para adoptar mis propias decisiones cuando tomé ese camino. Y claro que, con lo que sé ahora y con la plantilla en la mano, puedo decir que no debería haber hecho esto, ni aquello, ni lo otro… Y que debería haber tomado otro camino. O ese… O aquel… –Frans se detuvo y se volvió hacia Martin–. Pero en la vida no contamos con esa ventaja, ¿verdad? –añadió antes de proseguir su paseo–. No contamos con la ventaja de disponer de una plantilla con los resultados. Tomé los caminos que tomé. Y he vivido la vida que decidí vivir. Y también he pagado un precio por ello.”

#4

“–¿De qué habría de arrepentirme? Lo hecho, hecho está. Todos elegimos un camino. Tú has elegido el tuyo. Y yo el mío. ¿Que si me arrepiento de algo? No, ¿de qué serviría?
Axel se encogió de hombros.
–El arrepentimiento es expresión de humanidad. Sin arrepentimiento… ¿qué somos?

–Pero la cuestión es si el arrepentimiento cambia las cosas. Y lo mismo ocurre con aquello a lo que tú te has dedicado en la vida. La venganza. Has entregado toda la vida a cazar criminales, y tu único objetivo era la venganza. No tenías ningún otro. ¿Y eso ha cambiado algo? Seis millones murieron, pese a todo, en los campos de concentración. ¿De qué sirve que persigáis a una mujer que fue vigilante durante la guerra, pero que luego ha llevado una vida normal como ama de casa en Estados Unidos? El que la llevéis a juicio por crímenes que cometió hace más de sesenta años, ¿qué cambia?”

#5

“–Será que la idea es que no lo sepamos –dijo Frans contemplando la inmensidad del mar–. Si tuviéramos una bola de cristal que mostrara todo lo que iba a pasarnos en la vida, no seríamos capaces de movernos. La idea es esa, seguramente, que la vida se nos dé en porciones. Que nos sobrevengan las penas y los problemas en dosis tan pequeñas que podamos masticarlas.”

#6

"Porque quien no ama, tampoco se arriesga a perder."



Un poco largo el segundo fragmento pero ahora que por fin parece que Camilla Läckberg decide poner a trabajar un poco a Patrik en su papel de padre y le canta las cuarenta... no podía menos que añadirlo.

¿Qué os parecen? ¿Habéis leído algo de la escritora?



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